
Mi pasión por la literatura comenzó cuando siendo joven y bello (ahora no soy tan grande, pero soy pelado, por lo tanto no soy "vello" cuak!) iba a leer a la Biblioteca Nacional. Esto no lo hacía por que era aplicado y estudioso, sino más bien porque en los baños de dicha institución siempre encontraba estudiantes, a los que tiempo después bauticé "tragas"; y no precisamente por "devorarse" los libros.
Acá les dejo uno de mis primeros poemas:
Te miro, me miras,
Te hablo. Me contestas.
Tomo tu mano, tu tomas la mía
Me acerco, te dejas alcanzar
Acaricio tu rostro, te dejas explorar
Te toco a espalda, te dejas acariciar
Me susurras palabras, te dejo hablar
Te toco la entrepierna, me pidés más
Te pones detrás mío, yo ya no doy más
Me besas el cuello, yo te pido seguir
Te gimo al oído, te siento adentro mío
Dejo de ser tuyo en un abrazo,
empiezas a ser mío sin descanso.
Me introduzco en tu cuerpo, quiero conocer tu secreto
Te escucho gritar, me excita verte gozar
Sigo explorándote, continúas calentándote
Se acerca el final, ya estamos cerca:
el volcán está a punto de estallar,
Me cambio lentamente y te escucho silbar
No hay comentarios:
Publicar un comentario