Poemas Promiscuos IV


Noche de verano,

sentado en una esquina con cerveza en mano,

así te conocí.

Tres palabras me dijiste,

una sonrisa me sacaste.

Un tímido beso me diste

y tu teléfono me dejaste.

Llamadas, mensajes de texto

que nos llevaron a tener sexo.

Nunca olvidaré esa primera vez:

tu piel contra mi piel haciéndome sentir tan bien.

Con tu cuerpo robusto, me sentía tan a gusto;

tu pancita caliente me ponía cada vez más ardiente.

Pasaron los meses y ya eras “mi osito hermoso”,

y yo “tu cazador mimoso”.

Hoy hace un año que ya no estamos juntos,

Hoy hace un año que cada uno tomó otro rumbo:

Vos quedaste seleccionado para programa “Cuestión de Peso”

y yo aún sigo en la misma esquina que nos conocimos,

esperando que algún día vuelvas y me des un hermoso beso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario